LAS RELACIONES

Cuando tienes problemas de relaciones, necesitas empezar a abrirte de verdad a ti mismo, porque hay una parte considerable de nosotros mismos de la que no somos conscientes. Lo que no logramos ver de nosotros mismos es una porción mayor de nuestras vidas y tiene que ser destapado y experimentado. La gracia te ayudará a descubrirlo y te ayudará a experimentarlo.

La gente también debe saber que no van a ser sometidos a un castigo o algún tipo de tortura mental. Es más bien un proceso de curación para ayudarlos. Este conocimiento puede ayudarte a experimentar verdaderamente el proceso completo sin resistir o luchar contra ello.

Siempre que pasas por un problema de relaciones, de hecho, consigues ver más de ti mismo. No se trata de que vayas a conseguir ver algo sobre la otra persona, sólo vas a conseguir ver ese lado tuyo que está herido, ese que quiere amor, que quiere atención, que no puede perdonar, que no es aceptado, que se siente rechazado. Estas son las cosas que vas a llegar a ver sobre ti mismo cuando pasas por un problema de relaciones.

Es algo que tienes que procesar. En otro caso ¿cuánto tiempo puede estar esto escondido bajo la alfombra? ¿Cuánto tiempo puede estar suprimido? Tienes que permitir que la Divina Gracia te haga pasar por esto.

Por favor, comprende bien que la Divinidad no te va a juzgar o condenar cuando se te hace pasar por un proceso como ese. Sólo se te está ayudado. Es un proceso de curación para ayudarte a crecer en las relaciones con la Divinidad, y crecer en amor y alegría.

Cuando comienzas a aceptar todo esto dentro de ti, estás finalmente aceptando de verdad a la otra persona. Todos nosotros tendemos a pensar que hablar con la otra persona, o razonar con ella, o aplicar algún principio nos va a ayudar. Eso no es la verdad. Sólo puedes conocer y aceptar la resistencia que tienes a esa relación.

Cuando dices que tienes un problema de relaciones, por favor entiende que no estás teniendo un problema con la relación o con la otra persona; sólo estás teniendo un problema dentro de ti mismo. Sólo estás teniendo un problema para aceptar toda esta realidad sobre ti mismo (que eres una persona que ansía atención, que aún no ha perdonado, que se siente culpable por su pasado o que le es imposible parar de odiar a alguien).

La otra persona es inmaterial y quien sea él o ella, no es lo que te hace sentir incómodo a ti. Como tú lo experimentas a él o a ella dentro de ti, esa es la causa de tu problema de relaciones. Eso es lo que tiene que ser experimentado. Por eso, en toda crisis, sólo vas a llegar a ver más de ti mismo. No tiene nada que ver con la otra persona.

Según vayas plantando cara a la verdad de tu propia resistencia, ésta comienza a derretirse bajo el calor de tu propia conciencia.

"Todo intento para mejorar nuestra vida será inútil a menos que arreglemos nuestras relaciones”, dice Sri Bhagavan. Cualquier esfuerzo sería como intentar cambiar el reflejo. Tal y como la base de un árbol son sus raíces, las relaciones son la base de la vida. Cualquier roce o herida en nuestras relaciones se reflejará como problemas en el mundo exterior. Hoy, la mayoría de nuestras relaciones están marcadas por el conflicto, la falta de entendimiento, el juicio, la herida o la indiferencia. Si mirásemos más profundamente nuestras relaciones encontraríamos que la raíz del problema recae en nuestra incapacidad de perdonar al otro. Las palabras gritadas y las deudas nos hieren incluso después de años. Estamos asustados de perdonar, de pasar por alto, porque pensamos que perdonar es ser derrotado, o dominado y no queremos ser derrotados. Sin embargo la verdad permanece ya que el universo no permite el rencor en el corazón de ningún ser vivo. El rencor, no importa como de justificable sea, dará lugar eventualmente a problemas inesperados. Estos afectarán a cualquier otra relación y a cualquier aspecto de la vida de un modo adverso, puede ser la carrera, las finanzas, el éxito.

La solución a estos problemas recae en la sanación del corazón. Esto es una Bendición que la Bendición de la Unidad da a los buscadores. Años de heridas y disgustos desaparecen y la persona tiene la libertad de tener una percepción diferente de aquellos que le hirieron. El perdón es consecuencia natural de este proceso. No puede ser cultivado a través de la práctica. Tiene que ocurrir mediante la curación del corazón. Amma y Bhagavan dicen que cuando perdonas realmente a una persona, la transformación ocurre no sólo en ti, sino también en el otro. En el perdón recaen la felicidad y el éxito. Las relaciones de familia se fortalecen y un nuevo viaje comienza donde, de forma natural, cada cual respeta y ama al otro.  

Fuente: Oneness University


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